El pasajero del olvido
No recuerdo haberte descrito mi casa antes
solo me detuve a decir lo pequeña que era
y que quedaba en un lugar de poca monta
a orillas de la capital
aunque la verdad no es tan así ...
por ejemplo...
si tuviese algo que contar de ella
diría que mi lugar favorito es el jardín trasero
mas bien la esquina olvidada de la casa
ahí donde están todos los escombros
donde concurren todos los objetos que fueron descartados
ya sea por que hay algo que los reemplace hoy en día
o simplemente obviados por un capricho que los tachó de inútiles
justo al frente, mi auto se llena de polvo
a mi derecha el pasto no crece y algunos fierros acusan el pasar del tiempo
silencioso... un velo que cubre un millón de momentos de mi niñez
acudo casi diariamente con una tasa de café cargado
con un asiento improvisado me apresto a bañarme de esa luz tan singular
entre nueve y diez .
las horas pasan, y el sol se desliza por mi espalda
haciéndome sentir tibio pero a la vez, seco en el interior
todo ese amarillo se cuela raudo por las pestañas
haciendo eco dentro de esta gris cabeza
hasta que el cielo se vuelve naranjo...
pienso en que desearía detener el sol
desearía vivir en una eterna mañana... y que las horas no acaben
pero termino ahí
de espalda al suelo, contemplando como los minutos trotan por todo mi cuerpo
como una hilera de hormigas, cada vez más pausado
y me cubro de un silencio enorme que llena el espacio de mis paredes
y solo me deja escuchar la frases que provienen casi del estomago
esas que te hacen apretar los dientes, cual sonido estridente
No se que busco ahí realmente
quizá algo desconocido me lleva deambulando sin razón aparente hasta ahí
hay algo en las paredes, en los objetos que me hace sentir una enorme paz
una sensación sin igual, casi como si el mundo no existiese, como si el apocalípsis
hubiese tenido lugar pocas horas atrás
...
mañana aprenderé a hablar con esos objetos
cubriré mi cuerpo con esa tierra infértil que llena el jardín
detendré cada musculo y dejaré de respirar
me agrietaré junto con la madera
y solo el oxido me vestirá completo hasta los pies
hasta que entienda esta esquina del olvido
quiero llenarme de esa indiferencia para con el objeto abandonado
perder mi nombre bajo el ardiente verano
abandonar los colores al paso de infinitas gotas de invierno en mi rostro
quedarme quieto, quedarme sordo, apagar mis ojos
desprenderme de esta sangre directo hacia la tierra
y que de mi oído se asome una araña curiosa a cazar
como te decía
así es el lugar favorito de mi casa
y son esas las sensaciones que suelo disfrutar
ahora que lo dices, tal vez deseo con ansias ser un escombro
que tranquilo se siente de solo imaginar
ojalá mañana mi nombre e identidad
mis sueños baratos y esta hipócrita sonrisa
sean algún día algo que nadie recordará
[En ese olvido diluyo mi alma esta noche... para descansar]
solo me detuve a decir lo pequeña que era
y que quedaba en un lugar de poca monta
a orillas de la capital
aunque la verdad no es tan así ...
por ejemplo...
si tuviese algo que contar de ella
diría que mi lugar favorito es el jardín trasero
mas bien la esquina olvidada de la casa
ahí donde están todos los escombros
donde concurren todos los objetos que fueron descartados
ya sea por que hay algo que los reemplace hoy en día
o simplemente obviados por un capricho que los tachó de inútiles
justo al frente, mi auto se llena de polvo
a mi derecha el pasto no crece y algunos fierros acusan el pasar del tiempo
silencioso... un velo que cubre un millón de momentos de mi niñez
acudo casi diariamente con una tasa de café cargado
con un asiento improvisado me apresto a bañarme de esa luz tan singular
entre nueve y diez .
las horas pasan, y el sol se desliza por mi espalda
haciéndome sentir tibio pero a la vez, seco en el interior
todo ese amarillo se cuela raudo por las pestañas
haciendo eco dentro de esta gris cabeza
hasta que el cielo se vuelve naranjo...
pienso en que desearía detener el sol
desearía vivir en una eterna mañana... y que las horas no acaben
pero termino ahí
de espalda al suelo, contemplando como los minutos trotan por todo mi cuerpo
como una hilera de hormigas, cada vez más pausado
y me cubro de un silencio enorme que llena el espacio de mis paredes
y solo me deja escuchar la frases que provienen casi del estomago
esas que te hacen apretar los dientes, cual sonido estridente
No se que busco ahí realmente
quizá algo desconocido me lleva deambulando sin razón aparente hasta ahí
hay algo en las paredes, en los objetos que me hace sentir una enorme paz
una sensación sin igual, casi como si el mundo no existiese, como si el apocalípsis
hubiese tenido lugar pocas horas atrás
...
mañana aprenderé a hablar con esos objetos
cubriré mi cuerpo con esa tierra infértil que llena el jardín
detendré cada musculo y dejaré de respirar
me agrietaré junto con la madera
y solo el oxido me vestirá completo hasta los pies
hasta que entienda esta esquina del olvido
quiero llenarme de esa indiferencia para con el objeto abandonado
perder mi nombre bajo el ardiente verano
abandonar los colores al paso de infinitas gotas de invierno en mi rostro
quedarme quieto, quedarme sordo, apagar mis ojos
desprenderme de esta sangre directo hacia la tierra
y que de mi oído se asome una araña curiosa a cazar
como te decía
así es el lugar favorito de mi casa
y son esas las sensaciones que suelo disfrutar
ahora que lo dices, tal vez deseo con ansias ser un escombro
que tranquilo se siente de solo imaginar
ojalá mañana mi nombre e identidad
mis sueños baratos y esta hipócrita sonrisa
sean algún día algo que nadie recordará
[En ese olvido diluyo mi alma esta noche... para descansar]

1 Comments:
Es increíble cuando leo un texto y me doy cuenta que algo de lo que dice lo he vivido de alguna forma, si bien lo mio es solo algo de espacio me pareció interesante la descripción de tu espacio en la parte trasera de tu casa. Buen espacio.
Saludos Juancho
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